Ayer oí por enésima vez un comentario poco amable con el sector farmacéutico, en este caso por parte de una persona que se dedica profesionalmente a la salud:
“a las empresas farmacéuticas no les interesa curar las enfermedades, porque así tienen un amplio colectivo de pacientes cautivos de sus tratamientos”
No entré al trapo en ese momento y no entro tampoco ahora porque creo que más allá de defenderse de este tipo de comentarios, el sector debe ser capaz de regenerar su imagen y crear las condiciones para que la percepción de los ciudadanos no sea mayoritariamente negativa, para que las compañías farmacéuticas no sean las malas de ninguna película. Por ello, y a pesar de que ya existen códigos éticos de promoción en asociaciones de carácter transversal e internacional como IFPMA tal vez sea necesario simplificar en forma de documento breve los principios básicos que representen el espíritu de nuestro sector en nuestro conjunto y que no he sido capaz de encontrar en ninguna parte. En un alarde de atrevimiento por mi parte, le he puesto nombre, Pharmanifesto. Está en construcción, y no sé muy bien por dónde empezar. Sólo sé que ha de ser breve, inteligible, creíble, sincero y comprometido. Tal vez empezaría, al hilo del comentario de ayer, por dejar claro que:
“El objetivo de la industria farmacéutica es investigar, desarrollar y poner a disposición de los pacientes, fármacos que curen la enfermedad para la que están destinados. Sólo si la curación no es un objetivo alcanzable con los conocimientos y la técnica disponibles, los fármacos deberán perseguir el alivio y el control de los síntomas y signos de la enfermedad durante el mayor tiempo posible”
Reconozco que la redacción de este primer principio no me ha quedado especialmente brillante. Pero al menos creo que queda clara la intención. Iremos mejorando….
